"ESTA FOTOGRAFÍA PUEDE RESULTAR OFENSIVA POR SUS CONTENIDOS, SÍ CONTINUA CON SU DESCARGA ES BAJO SU RESPONSABILIDAD."
Después de un largo período sin aparecer por aquí, vuelvo por un momento para mostrar una de mis peores fotografías, tanto desde el punto de vista estético como del emocional.
Sirva este documento para denunciar a todos aquellos sinvergüenzas que acostumbran a frecuentar cotos ajenos ante el amparo que por lo general les concede la noche.
A los cazadores nos gusta vivir la caza, sentirla, emocionarnos con su práctica, respetarla, recordarla y una vez abatida otorgarla el tributo final que en cualquier caso siempre se merece -ya hablemos de una perdiz o de un elefante-. No nos valoramos o catalogamos por el número de reses abatidas ni por lo voluminoso de nuestras perchas, hablamos simplemente de emociones, de lances, de sentimientos, en ocasiones incluso enfrentados, así como de la sensibilidad necesaria para dignificar la caza y nuestra condición de cazadores.
Los tipejos que cometen actos como los de las fotografías, tan sólo son eso, tipejos, sinvergüenzas indeseables carentes de toda ética que no tienen ninguna cabida en nuestro colectivo.
Un saludo.
Andrés Cabestrero
Realmente deleznable, sin más.
El autor de esa fechoría no es la primera ni la segunda vez que hace algo así, llama la atención el limpio corte del cuello y sobre todo que le ha sacado el pelo al cráneo en pleno campo, algo muy poco habitual (al menos yo en los varios cuerpos decapitados que he encontrado nunca antes había visto dejar también las orejas y piel de la cabeza.
Ojalá le trinquen, ese caerá tarde o temprano, siempre lo hacen.
Saludos,
Jaime
Difícil solución tiene el tema del furtivismo en este país,de la comarca que provengo en todos y cada unos de los pueblos hay varios personajes que se dedican todo el año a hacer lo que les da la gana!
El problema de todo esto radica en que la mayoría de las asociaciones de caza están presididas por vecinos del pueblo que no quieren enfrentarse a este tipo de gente por varios razones, la autoridad competente en esta materia Seprona y monteros de la comunidad son escasos y con pocos medios para extensiones muy grandes de terreno,la solución es gatarse pasta en seguridad con guardería privada la cual seria factible en cotos con gente comprometida, en este tipo de sociedades es inviable porque son gente que les da todo igual y aparte están acostumbrados a pagar muy poco dinero por cazar!!
Un saludo
D.M.G
Lamentables imágenes Andrés, una verdadera pena para los que amamos la naturaleza y sentimos la caza de verdad...
Como bien se comenta en el foro respecto al tema del furtivismo y otros temas, la única solución es la educación desde la base, concienciar a los nuevos cazadores y reeducar a los existentes, ya que legislativamente y operacionalmente la cosa está como está.
Dar ejemplo de una caza digna y unas buenas prácticas es la misión de los verdaderos cazadores, para que la sociedad comience a distinguir entre caza y furtivismo, cosa que una gran mayoría de la sociedad no distingue y para lo cual muchos medios de comunicación tampoco ayudan. En este sentido si que existen buenos referentes más allá de nuestras fronteras.
Entre todos con nuestros actos, forma de cazar, respeto a las piezas de caza, fotografías de los animales muertos,... podemos aportar nuestro granito de arena a esta causa.
Un fuerte abrazo,
Zalo Varas.
Qué pena volver a leerte por este foro para ver tus fotos y encontrarse con semejante "documento". Es una verdadera vergüenza que esta situación la encontremos en cada rincón de nuestros pueblos.
Gracias por tu testimonio, como dice Zalo, no mucho podemos hacer, pero la publicación de estas fotos sirven al menos para aportar un granito de arena.
Un saludo,
Alfonso Urbano López de Carrizosa
Bueno, eso de que siempre caen...
En fin...
Dios te oiga
Pufff... Mala solución tienen estas cosas, este es un "cáncer" que tenemos en el colectivo y del que somos responsables todos al final, pues muchas veces se mira para otro lado.
Además al furtivismo de los amigos de lo ajeno, se une al de la oca, pero al revés. En vez de comer una y contar veinte, comen veinte y cuentan una. Es lo que tenemos, y la única solución la veo en la educación de las nuevos cazadores, y en ser firmes en nuestros principios aunque a veces nos cueste ser tildados hasta de "pringados". Además, lo mejor de todo es que quien más se rasga las vestiduras, al final se le puede aplicar lo de"estar en misa y repicando".
En fin, es lo que tenemos.
Un saludo
FJ López Maraver
Que H.... de P....
Porque además el cab... solo va al ltrofeo.
Que se que siempre el furtiveo es deplorable, pero al menos yo, veo mas "pasable el que caza y se lo come. Se qeu suena raro, pero por desgracia los hay y muchos.
Lo siento, es un fastidio leer estas cosas.
Y si, espero que les pillen, pero no la policia de los cuales se rien, alguien con mas mala leche!
Andrés:
Siento de verdad como si fuera mío (porque yo también lo he sufrido en más de una ocasión) el disgusto que te has llevado por la fechoría de uno de esos degenerados que encuentran un inexplicable placer en asesinar a un animal de forma innoble, sólo para cortarle la cabeza.
Respecto de la llamativa y poco habitual "tarjeta de visita" dejada por el malhechor (al quitar la piel de la nuca al animal, dejando las orejas en el lugar de autos), sé de dos casos en los que el procedimiento de decapitación ha sido el mismo, dejando también la nuca con las orejas unidas a la piel del animal. Estos dos casos de que te hablo se han dado este año en dos cotos cercanos entre sí, en el sur de la provincia de Soria, quizá no lejos de donde te ha pasado a ti esto. La verdad es que yo no había visto nunca este proceder, que es tan particular que me hace pensar que pudiera tratarse del mismo furtivo.
No sé si habrás dado cuenta del hallazgo al SEPRONA ni si, caso de hacerlo, serviría para algo. Mi experiencia en ello es muy lamentable, como verás:
El año pasado asesinaron a un corzo (por cierto, un macho joven y confiado, con buen futuro, que yo conocía perfectamente y había respetado en varias ocasiones) desde el coche en un coto del que soy titular. Ello sucedió a plena luz, al caer la tarde, delante de varios paseantes del pueblo, que no sólo tomaron la matrícula del vehículo sino que llegaron a intercambiar unas palabras a menos de 1 metro de distancia con los ocupantes del mismo, afeándoles su acción. Los furtivos, al ver que la cosa tomaba mal cariz, se dieron a la huida, sin bajarse del coche para recoger al corzo, que fue localizado y retirado del campo por los paseantes, que me avisaron. Una persona que salió a correr al caer la noche me dijo luego que los furtivos volvieron aquella noche a buscar el corzo que, lógicamente no encontraron. Al día siguiente, yo, con el mismo cabreo, impotencia y desolación que debes haber sentido tú, convencí a los tres testigos para que me acompañaran al cuartel del SEPRONA de San Esteban de Gormaz. Allí nos presentamos, llevando con nosotros el corzo muerto (que vino a recoger un agente de Medio Ambiente de la Junta) y echamos tres o cuatro horas redactando las denuncias. Tardamos tanto, entre otras cosas, de acuerdo con el cabo del SEPRONA que tomaba declaración, porque consultamos por teléfono a conocidos abogados y juristas, expertos en derecho cinegético, a fin de que todo fuera perfectamente orientado y los infractores no se fueran de rositas. Había, pues, tres testigos que habían hablado cara a cara con los furtivos y podían reconocerlos, matrícula del coche, cuerpo del delito... Esto fue el día 13 de julio del año pasado. Pues bien, un mes después, recibimos un escrito del Juzgado de El Burgo de Osma en el que nos comunicaban el archivo del caso !por falta de pruebas! Su Señoría me daba, eso sí, en vísperas del "puente" de la Virgen de Agosto, un plazo de algunos días (no muchos, creo recordar que 10) para recurrir el auto de archivo, lo cual debía hacerlo nombrando abogado, procurador de la plaza, etc. !Y eso, como digo, a mediados de agosto! !Magnífico!
Te puedes imaginar cómo quedó el que suscribe ante la gente del pueblo, a la que, para convencerla de perder la mañana yendo a declarar en un caso en el que nada tenían que ganar, hablé grandilocuentemente de la Justicia y el Estado de Derecho, con mayúsculas.
Mis más sinceras condolencias.
Pablo Ortega.
En mi caso el tema de furtivismo es mas de ciervos y ciervas. En el cual, algun que otro cuerpo he encontrado tristemente decapitado. El furtivismo en los pueblos esta a la orden del dia. Mucho terreno para tan poca o ninguna vigilancia. En mi caso soy cazador recechista, y a la vez guardia de mi propio coto. Digo guardia porque solamente en dos años he visto a guardias o Seprona por alli, por eso aparte de recechar me toca ir de vigilante. Tristemente he podido oir algun tiro y al momento el ruido del coche huir. Dios quiera que no vea alguno porque entonces iria hasta al fondo con la Justicia.
Es una lacra el furtivismo, pienso que hasta que no pillen a alguno y lo metan en la carcel, esto no cedera.
Miguel L. Sanchez
Después de leer a Andrés uno se queda impactado por el relato y las imágenes, pero queda un atisbo de esperanza .... léase denuncia a las autoridades competentes, búsqueda de huellas de coche , de calzado, frecuentar algún bar de la zona para intentar sonsacar algo, etc.
Eso es lo que haría yo consciente, pero, de la poca eficacia de todas esas medidas excepto la denuncia que es en lo que más se confía.
Después de leer a Pablo uno se queda con una sensación de impotencia desgarradora. Creo que eso es muy grave que ocurra y me refiero al "archivo del caso". Al furtivo, no es imposible, pero difícil "meterle mano" pues en principio no sabemos quien es, pero la "señoría" que archiva ese caso, que sabemos o podemos saber el nombre y los apellidos, se le tendría que poder enseñar una tarjeta amarilla muy grande, a pesar del corporativismo y caciquismo que existen en algunas profesiones y en algunas provincias respectivamente.
¿Qué triste moraleja podemos extraer de todo esto? ¿Los titulares tienen que hacer patrullas nocturnas y diurnas en esos cotos?
En fin ..... muy triste.
Ll. Ledesma
Vaya imagen más triste!!! Lo siento en el alma y ojala fuese más facil solucionarlo.. Animo compañero!
Sin duda lamentable.
Muy cerca de donde yo cazo esta gentuza (son todos de la misma estofa) dejo la mandíbula inferior de un par de corzos como testigo de sus fechorías. Yo sin ir más lejos he visto este año como un freelander blanco iba fareando antes de amanecer (por un coto que no era el mío), afortunadamente pude coger su matrícula y dar parte al seprona.
Con ellos no podemos ser tolerantes, debemos mostrarles todo nuestro desprecio y colaborar todo lo que sea posible para que les empapelen.
Un saludo
Ignacio
En su 22 edición la RAE dice:
furtivo, va.(Del lat. furtī,vus).
1. adj. Que se hace a escondidas.
2. adj. Dicho de una persona: Que caza, pesca o hace leña en finca ajena, a hurto de su dueño. U. t. c. s.
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Personalmente creo que, a pesar de las sucesivas revisiones del diccionario, la definición de la palabra es anticuada. Principalmente, desde mi punto de vista, porqué los animales salvajes no tienen dueño, estén donde estén, y solo el ganado cercado tiene un propietario que se ocupa de criarlo y sacrificarlo. Aquí entrarían supongo muchas fincas de caza donde los bichos están en régimen de "semilibertad", palabreja que Dios comprenda, muy usada últimamente.
Se me ocurre clasificar a los furtivos en distintas categorías, como por ejemplo:
El "furtivo hambriento", no sé si es la mejor combinación de palabras pero remontándose unos años, había quién veía en aquella pieza proteínas gratis para él y su familia.
Por desgracia aquello derivaba al "furtivo vendedor", que durante muchos años lo fue de carne, pero que últimamente lo era de trofeos, o de ambos. En todo caso no es gente que deje "rastros", por la cuenta que les trae, y sobre todo para no provocar a la autoridad y volver con cierta impunidad a la misma zona.
Luego están una serie de "furtivos light" (o no tan light según como se mire) aunque furtivos al fin y al cabo, como el "furtivo despistado" que no sabe que se ha cerrado la temporada, o que ha olvidado algún papel o la renovación de algo, etc. El "furtivo arrendatario" que en vez de pelear por qué se modifique su plan cinegético, actúa como le place en su coto, siendo las normas y leyes un incordio, que con un poco de simpatía y alguna merienda, pueden sortearse sin mayor dificultad. Lo único que" tranquiliza" de estos es que no quieren esquilmar su coto, aunque a veces tienen ideas equivocadas respecto al equilibrio de los ecosistemas, las pirámides de sexos y edades, las proporciones entre predadores y presas etc.
Uno que no sé si está en este grupo y que a mí me fastidia especialmente, en concreto hablando de corzos, es el "furtivo con precinto de goma". Este, a su vez puede ser de varios tipos, entre los que podemos encontrar: El comprador de un precinto y que abusa de la confianza del arrendatario o incluso goza de la connivencia de éste, que cuando se lo vendió, que le dijo: si matas un par o tres no passa naaada, aquí estamos hartos de estos bichos, que nos marean los perros y lo que nos importa son los jabalises (o jabalines), eso sí, ni se te ocurra tirarle a un jabalí, eh?
Otro de este mismo grupo es aquel que solo tiene el precinto durante uno ó dos fines de semana, al que accedió por sorteo o por turno entre los socios del coto. Este quiere su corzo, sí o sí, pero: "Si lo matas, no lo precintes, que somos muchos y será por corzos..."En los sitios donde esto sucede, y en sus inmediaciones, cotos vecinos, etc. es fácil encontrar corzos cojos, heridos, a veces corzos de año, buenas pitanzas para buitres y raposos, y cuando se oye un motor o el crujir de la gravilla de la pista, a los bichos se los traga la tierra. Esto, a veces se hace de forma comercial, y el "cliente-cómplice" nada tiene que temer pues el trofeo no viaja con él y le llegará por transporte a su domicilio perfectamente naturalizado por un taxidermista, todo incluido en el precio, muy cómodo y muy limpio. Un buen negocio que paga el arrendamiento.
Como la expansión del duende es un hecho generalizado y los daños y accidentes que provoca son complicados de evitar, las administraciones amplían, hasta la insensatez en algunos casos, las temporadas hábiles y restan importancia a hechos como éstos siendo como cuentan algunos compañeros muy escasas las denuncias que prosperan y mucho más las que acaban en juicio y condena, a pesar del endurecimiento que sobre papel se ha aplicado a estas infracciones en las últimas modificaciones de las leyes. Esto deja en mal lugar a los encargados de su vigilancia y cumplimiento, que ya tienen bastante con su complicado trabajo, y que pueden desanimarse por esta "falta de respaldo". Ojalá no sea así y encuentren un ánimo colaborador en nuestro colectivo y el reconocimiento a su labor cuando esta se hace bien, independiente del resultado final, más o menos justo.
Dicho esto solo me queda nombrar el último tipo de furtivo (por decir algo, porque casi ni eso) que se me ocurre y de cuyas fechorías nos deja Andrés este vergonzoso testimonio: El vicioso enfermo, el cobarde ignorante, el sinvergüenza indeseable. Aquel que nunca ha sido cazador ni lo será, que no valora la vida ni disfruta de la naturaleza. Incapaz de comprender cual es el verdadero reto de enfrentarse a las habilidades de un animal salvaje y ganarle en su terreno. Que solamente piensa en una calavera colgada en la pared que no le trae ningún recuerdo salvo el sabor ácido de la trasgresión y de la mala muerte de un animal al que no conocía y al que no dio ninguna oportunidad.
Me da mucha vergüenza y me cabrea que haya gente así y que algunos los metan en el mismo saco de "los cazadores", como los traviesos del asunto, cuando no lo son. Son delincuentes a los que debería de perseguirse sin tregua, no solo por sus delitos, sino por desprestigiar a todo un colectivo que año tras año creo que mejora en cuanto a ética y educación, y que si no fuera por estas y otras rémoras podría situarse, como en otros países europeos, entre las actividades "bien vistas" y que son en sí mismas una fuente de ingresos importante y el empleo directo e indirecto de muchas personas.
Para el autor de semejante guarrada, si lee estas líneas, que sepa que tiene mi más profundo desprecio.
Querido Andrés, sé de tus mosqueos y disgustos con este asunto y no me extraña nada. A pesar de ello aprovecho la ocasión para decirte que se echan mucho de menos tus magníficas fotografías, tus opiniones y tu buen hacer de cazador y de naturalista.
Recibe un cordial saludo de:
Mario Bregaña
Llego tarde a este hilo de mensajes. Cosas de andar de viaje y tener los deberes sin hacer.
Andrés siento tu disgusto. Dejaste de compartir tus estupendas fotos por actos como este y veo que la cosa continua igual o peor. Esto es una lacra que nos persigue por todos los lados y que no tiene ninguna justificación. Tan sólo podemos continuar con el ejemplo y la educación de los cazadores jóvenes y confiar en que adquiramos la sensatez y madurez que hace falta tener para presumir de la condición de cazadores.
Abrazos
Gerardo Pajares



