Hola corceros.
Hace días que no salgo al campo y me da la sensación de estarme perdiendo el despertar de la primavera. Bueno, todo no puede ser.
Prometí a algunos amigos de la Asociación que pondría empeño en publicar algo y tengo fotos del invierno recién terminado que se harán viejas si no las vemos ahora, así que allá van.
La verdad es que si no hubiese sido por febrero ni se le hubiera podido llamar invierno pues han dominado, aun en los páramos altos, las temperaturas suaves y las escasas precipitaciones. Solo algún día los iconos del frío se han dejado ver.
De hecho los corzos anduvieron comiendo polos de hierba durante unos días.
Algunos pequeñajos las pasaron canutas, como todos los inviernos, pero así es este negocio de vivir a la intemperie.
Otros de mayor tamaño escarban para comerse una ensalada. Siempre hay alguna baja: selección natural.
Algunos con frío y agua parecen encontrarse en su salsa. Esto son agachadizas o becacines, mingorras por aquí, y viendo esta foto parece que se justifica perfectamente su nombre.
Mi padre era un asiduo de su caza y decía, no sin razón, que es uno de los tiros más complicados de la menor, por su veloz e inesperada arrancada, por ese "lupin" que tanto despista a los jóvenes impacientes y por su vuelo ondulante. Tenía un setter especialista y pasamos muchas jornadas didácticas de carrizo y pies fríos tras ellos. En recuerdo de aquellos días me permito un pequeño abuso de imágenes en su homenaje. Espero que me disculpéis.
Los omnipresentes raposos se dejan ver en todas partes y se quedan quietos cuando oyen la cámara. Yo creo que algunos posan.
Algunos muestran síntomas de la maldita sarna. Un asunto que se está comentando estos días en el foro.
Otros, por el contrario, rebosan salud y parece que les sobrase energía para tentar a las enormes grullas, sin ningún éxito en este caso.
Por cierto que lo pasé muy bien fotografiando estos magníficos pájaros en su parada invernal, antes de su migración hacia Escadinavia, principalmente Suecia según creo. Había nada menos que 35.000 calentando motores, comenzando sus bailes prenupciales y peleando por la hegemonía de las bandadas o por alguna hembra coqueta. Un espectáculo. Pongo un par como ejemplo.
Siempre me llaman la atención las grandes concentraciones de animales, no solo por la sensación vital que transmiten sino también por verlas maniobrar y organizarse. Esto a veces parece algo difícil de conseguir. En ocasiones cubren los árboles y el cielo, sin exagerar.
Las bandadas de estorninos son legendarias por su comportamiento de"cardumen" aereo. Cuando vuelan parecen regirse por una mente común. Este me miraba como si le debiese dinero.
Los depredadores más discretos apenas suelen dar oportunidad de retratarlos y es muy raro verlos de día. La gineta es siempre una visión fugaz al atardecer y el gato montés cazando tampoco es frecuente que nos permita pillarle en la calle y con luz.
Para los que les interese la ornitología pongo fotos de algunos pájaros que pasan el invierno con nosotros. Algunos se quedan a criar aquí a su prole como acentores, herrerillos, chochines y camachuelos...
Y otros que solo invernan aquí para viajar antes del celo como estos escribanos palustres. Son muy poco comunes, como sabrán los entendidos, y a los machos se les oscurece el yelmo según se acerca la época de los amores.
Como una rareza podemos ver también este mirlo blanco. Mi abuela solía referirse así a algunos novios que dejaron escapar mis tías, y que, según ella, eran un dechado de virtudes muy difíciles de volver a encontrar. La verdad es que es bastante frecuente el caso de mirlos con manchas blancas, pero no lo es el de uno totalmente albino.
Y lo que es más extraño aun: un petirrojo albino. Sigo preguntándome si tuvo algún significado encontrarse con él que se me haya pasado por alto.
Cerca de la humedad siempre está la vida y por aquí hay preciosos paisajes de agua rebosantes de ella. A veces solo hace falta un poco de paciencia para que se muestre ante nosotros en todo su esplendor.
En sus proximidades suelen andar los ansarones, aunque este año su estancia ha sido irregular y corta. Este es también un pájaro que me fascina.
Como una curiosidad, y dentro de la misma familia, este año hemos tenido la visita de barnaclas carinegras (Branta bernicla), y para hacerles alguna foto casi me quedo atrapado en un lodazal que parecía las arenas movedizas de una peli vieja de Tarzán. Menuda movida ¡! Menos mal que no me veía nadie.
Esta se titula "Cariño, no puedo respirar"
Las gaviotas patiamarillas empiezan su racia de cangrejos, que últimamente dan de comer a gran parte de la comunidad de oportunistas.
Los aguiluchos laguneros mantienen a raya a las fochas y de vez en cuando les pegan un repaso.
En el bosque la sensación es más sosegada pero también bulle de habitantes que a veces nos pasan desapercibidos. Estos escarabajos despiertan de su siesta invernal y estrenan coraza nueva. Son cazadores y para quienes sientan curiosidad su nombre es Carabus linneatus. Es mejor no tocarlos pues como método de defensa pulverizan, y con mucha puntería, desde una glándula anal un líquido con cierto porcentaje de un ácido orgánico de lo más irritante si te alcanza los ojos, aparte de su olor fétido. El color metalizado de su armadura de quitina varía mucho como se puede ver. Perdieron hace miles de años su capacidad de volar y por ello producen endemismos interesantes que pueden utilizarse para estudiar la evolución de la montañas y otras cosas. Aunque no os gusten, por favor respetarlos si los veis, su dieta principal puede ser la maldita procesionaria del pino, y hay países evolucionados que lo utilizan ( o a un pariente suyo del gen. Calosoma ) para lo que llaman "guerra biólogica de plagas" en lugar de las clásicas fumigaciones, aunque sean de "baja intensidad" como me decían este año, ó sea, que no os lo cargueis, que es totalmente beneficioso como vecino e inofensivo si no se le incordia.
Otros más "simpáticos" nos observan desde los árboles mientras se toman un pincho.
La ranas bermejas (Rana temporaria), severamente protegidas, han estado en plena orgía y el agua de febrero ha hecho que prosperen la mayor parte de sus puestas.
Esta foto se titula "¡Organización, organización!"
Otros como los picatroncos además de adornar el bosque con sus diseños coloridos, contribuyen con sus gritos y repiqueteos al paisaje sonoro de comienzos de primavera. Estos son una hembra de pico picapinos y una pareja de pito real.
Perdices y conejos celebran la primavera recien llegada.
Y los ratoneros, busardos ratoneros para ser exactos, los vigilan con su vista de robot, casi insuperable. El cuervo de la montaña también está pendiente y los delata siempre que puede dando la alarma a la comunidad.
He dejado nuestros queridos corzos para el final y me parece que las más recientes tienen ya 15 días, por tanto muchos machos estaban todavía sin escodar.
Este pertenece a una estirpe en la que tienen una luchadera extra.
La niebla puede ser un buen aliado a veces para acercarse de puntillas.
En esta huída al pequeño le toco comer tierra.
Estos son de la finca tan conocida "Los Quintos de Mora" en Toledo, y claro, allí estaban mucho más avanzados.
Esta presenta un pelado en el cuello que probablemente se haría cruzando alambradas.
Las tardes se despiden en estos tiempos revueltos con la esperanza de que mañana, quizás, haga mejor día.
Espero no habeos aburrido con esta crónica invernal y que las fotos os hayan gustado.
Un cordial saludo para los socios de la ACE y para el resto de seguidores de este foro.
Mario Bregaña
Es lo más parecido a salir al campo, desde el salon de casa o la oficina.
Son impresionantes, muchas gracias por alegrarme la mañana.
Un saludo,
Precioso trabajo. La de horas que debe haber detrás de cada foto.
Enhorabuena y gracias por compartir y facilitarnos
Impresionante reportatge, muchas Felicidades y muchas Gracias por dejarnos disfrutar de uns intensos momentos.
Yo te propongo que nos des unas pequeñas lecciones.
Saludos, salud y suerte
Salvador Rovira Alives
Mario, soberbio reportaje. Ha merecido la pena esperar este tiempo para ver el resultado de tan estupendo trabajo.
Es difícil escoger una fotografía pero he de reconocer que los camachuelos, que aquí se llaman "picabrotos", me encantan y cada primavera acuden a nuestro jardín para ir podando los melocotoneros.
Muchas gracias una vez más por tu valiosa contribución a estos foros.
Abrazos
Gerardo Pajares
Colosal, fantástico, insuperable......la po...!!!
Un abrazo,
Alfonso Treviño.
IMPRESIONANTE. La verdad es que llevo tiempo viendo los reportajes de Marío, y creo que es un autentico lujo contar con gente como él en la A.C.E, pues aparte de la incuestionable calidad de ellos, los acompaña de los muy didácticos comentarios, enhorabuena por todo ello MARIO, y Gracías por tú generosidad al compartirlos.
Saludos
Manuel F. Uría
Alucinantes las fotos de las mingorras! Comparto con tu padre la opinión de que junto a la tórtola son los dos tiros mas emocionantes de la caza menor. Me vienen a la memoria las imágenes de mi viejo pointer "Txori", de muestra en los amaneceres de la Vega de Jatabe.Así que por mi la monográfica de las agachadizas,SOBRESALIENTE.Para la temporada que viene te retaremos con una de "sordas",jeje.
Dios mio Mario ¡¡¡¡¡ Impresionante reportaje ...... estas fotos califican perfectamente de su autor
Mil Gracias
Ignacio García
Socio 414
Mario, cuando veo un nuevo post tuyo digo las palabras mágicas: "FOTOS DE MARIO" y toda la familia deja lo que está haciendo y se amontona alrededor del ordenador.
Gracias por hacernos pasar tan buenos momentos y hacernos soñar.
Un Abrazo
Como calificativo de tu reportaje, Mario, escribiría el de insuperable, pero sé que con el siguiente me dejarás mal, pues será aún mejor. !Qué derroche de técnica fotográfica, sentido estético y saber naturalista, a partes iguales!
(Por cierto, que este año el búho no ha repetido emplazamiento del nido. Por allí anda la pareja, pues ulula sonoramente cada atardecida. Habrá que buscar dónde tiene este año los pollos).
Un fuerte abrazo:
Querido Mario:
Me ahorrare los calificativos, pues atinar con los mismos me resulta complicado.
Simplemente gracias por volver a dejarnos boquiabiertos con tus fotos.
Abrazos.
Mauricio.
Gracias Mario.
Y un abrazo
Mario , un once.Saludos
Impresionante reportaje Mario.Sigue así y gracias.
Un Saludo




























































































