Pongo a continuación las fotos que me hace llegar un amigo de un corzo sin duda singular. Aunque la fractura de de los pivotes y el consiguiente crecimiento de la cuerna con deformidades son habituales, en este caso el pivote se había "curado" en una posición más que inusual. Al ver el trofeo completo cualquiera se preguntará cómo diantres se las arreglaba el animal.
Saludos:
Pablo Ortega.
Interesante testimonio. Lo que es casi seguro que ese corzo experimentaba intensos dolores de cabeza. ¡Menudo callo de fractura!
Saludos
Gerardo Pajares
Que cosa más curiosa Pablo. Lo que más me llama la atención es como podía comer el pobre animal. La verdad es que los corzos son pequeños de tamaño pero grandes de fuerza y aguante.
Yo lo que creo que la explicación a esta deformidad es que tenía un antepasado Caribou jejeje. y ya ssabemos como es la genética.... Es broma.
Un abrazo Pablo. Ya queda menos para poder ir tras ellos.
Mauricio Melgar
¿La causa? No se me ocurre otra que un traumatismo, pero ¿atropello, pelea? El golpe tuvo que ser terrible.







