Parece que el invierno asoma la patita por debajo de la puerta. El viento, que no cesa, ha dejado los bosques llenos de ramas rotas y árboles derribados, cobiertiéndolos en una suerte de dédalos intransitables.
El insidioso viento del suroeste ha hecho que las arceas busquen montes más amables, volando hacia el sur, dejándonos a los aficionados costeros con un buen par de palmos de nariz. Y eso que la entrada de otoño fue magnífica. De las gachas (agachadizas) este año es mejor no hablar. Sencillamente no han comparecido a la cita en los prados y junqueras. A penas un par cada jornada.
Con esto por delante qué mejor opción que retomar el arco y salir a trastear aprovechando los permisos invernales de caza de corzas. Hay que reconocer que atrás quedaron los años de abundancia y que hoy ralean en el Occidente de Asturias. Pese a ello en la zona que tenemos reservada a la caza con arco hay los suficientes como para que causen daño en los cultivos de fabas ( o fabes en el Centro y Oriente de Asturias) y se dejen atropellar por los descerebrados que no respetan los límites de velocidad, ¡pero a ver quién lo demuestra!
De este modo, este finde, hemos hecho la primera descubierta en serio tras las hembras, encontrando, para nuestra sorpresa, que el domingo con un viento intenso del oeste se vieron muchas más que un sábado en apariencia inmejorable. La lástima es que parece que la cría fue regular y las corzas iban tan sólo con una cría. Un año más parece que fallan. No obstante vimos una razón desproporcionada de corzas, y eso que hará dos años que no se matan machos.
Todos los animales vistos parecían muy sanos, los machos con la cuerna mediada, por encima ya de la luchadera, y las crías bien crecidas.
Los que parece que se han recuperado son los raposos. Atrás parece haber quedado ya la sarna que los asoló en la última década y sus efectivos van a más. En cada bosquete vemos alguno y a un gran macho le costó caro el marchar el territorio.
Las corzas, una vez más, salieron incólumes a los intentos del cazador. Otro día será.
Saludos
Gerardo Pajares
yo he aprovechado la ventana de buen tiempo y he echado todo el fin de semana en el campo.
los días han sido serenos y los corzos se han mostrado sin pudor. qué bonitos y lustrosos están en esta época, con el pelazo tan gris y el culo tan blanco!
los temores con respecto a la mortandad de corcinos por las fuertes lluvias de la primavera quedaron disipados en Octubre y ahora he podido constatar que el número de crías que van superando el otoño-invierno es el de siempre o algo mayor.
así que hemos aprovechado para empezar con el plan de caza de hembras, disfrutar con la compañía y el trabajo del Mauser, y buscarle las vueltas a los raposos, de lo que a continuación dejo una muestra.
un saludo a todos,
alvaro mazón
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...Alvaro, cada vez que nos cuelgas una foto con un raboso (como dicen por aquí) cazado con el weisskirchen, me corroe la envidia.
A ver cuando nos cuelgas un vídeo para ver como lo haces y que podamos aprender los que no tuvimos la suerte de asistir a los seminarios...
Un saludo,
Adolfo


