En esta época en la que los campos se agostan, los cultivos de girasoles tiñen de color las tierras de cultivo.
Estas parcelas de girasol son, además de una gran fuente de refugio para la fauna, una fuente de alimentación para el corzo, que puede provocar grandes daños en éstos cultivos.
Este machete jóven a pesar de estar encelado con la hembra no perdía tiempo y entre acoso y acoso le pegaba un tiento a los girasoles.
La voracidad que demostró este otro macho fue sorprendente, descabezaba los girasoles para comerse un poco de la parte más tierna del mismo y pasaba al siguiente.
Aqui se puede ver en acción con los girasoles.
A pesar de detectar nuestra presencia, nos brindó múltiples oportunidades para finalizar el lance, cosa que no sucedió por considerarlo jóven. Seguro que con lo bien alimentado que se encuentra llegará a ser un buen trofeo.
Ya sabéis, a aprovechar la época para buscarlos en los girasoles.

